Perseguiré...

Perseguiré...
...el eco de tu perfume...

jueves, 22 de marzo de 2007

Descansa...



Divisé el primer ojo de la noche
Y pensé en ti, vi a mi derecha
La silueta de los grandes en la penumbra
Y recordé tus manos…
Me vi en aquel camino sombrío, abrasador
Y llegué a aquellos momentos,
Recordé aquellas noches
En que no eras tú quien mis sueños turbaba.
Borrando aquella angustia logré hacer
A mi alma encontrarte en mi lejanía.
Llegue a ti, mas tú no me viste
Y sentí aquella presencia, cercana,
Aquella mi esencia que ya entregada estaba…
Eso fueron aquellas noches,
Aquellas miradas con aquel corazón
Casi inalcanzable…
Volví lejos de ti,
Pensando que quizás, creyendo que talvez,
Capaz sería de arrancar aquel sentimiento
Casi incomprensible y entregarlo
A cambio de aquella mi esencia
Que ahora ser tuya debía…
Mas luego de varios intentos comprendí
Lo imposible que era quitar
Aquel sentimiento y esencia
A ese par de corazones…
Comprendí de aquel amor la creación
¿Para qué robar en sueño
A los amantes en silencio?
Atardeció y amaneció
Y aquel absurdo sentimiento de traición,
Aquel insólito sentimiento de injusticia
Confesaron por mí ante tu desconcierto
Aquella mi dulce agonía.
- Lo comprendo -. Musitaron tus labios
Y aunque tu corazón creerlo intentaba
Aquellas cartas tu mano no completaban
O al menos mi inquietud eso pensaba.
Mi corazón tranquilo y feliz
Continuar podría con esto.
- Creo que el te corresponde
Como lo quieres -. Dijo tu corazón.
- En silencio no es un daño-. Replicó.
Mi pecho intranquilo palpitó,
A mi entender conocía tu dolor,
A tu entender justa era mi decisión.
Egoísta pensé, podría resultar,
Mas son tus cartas, es tu elección,
Tú decides si jugar o no.
- Aún no me descubres… Nada conmigo-.
Sin descubrirte no haría de esta tu decisión.
Preocupada por tu sentir pensé;
“Algún día me hará escoger”.
Y mi corazón ya sabía,
Aquella mi esencia se lo decía,
A pesar de que aquel amor
Del silencio no pasara,
Cual sería aquella mi elección.
- ¿Qué quieres conmigo? -.
Cuestionaron tus manos,
Y hasta logré divisar tus ojos
Por el espesor de esa ventana…
“Te quiero”. Respondí…
Más tarde, luego, reflexioné;
“Talvez eso no sea suficiente…”
No sería lo mismo,
Pero podría ser…
¿Qué quieres? ¿Qué temes?
Dilo de una vez…
O mejor calla…
No es tu culpa ni falta,
Es esta mi hoguera
La que en llamas escapa.
Cansados estaban tus ojos, mis labios.
Descalza en las brazas esperaba mi alma…
Intentar podría no acabar con esto,
Mas mi pasión lo impide,
Mi intención no es clara…
Continuar no quiero…
Te quiero… Lo siento…
Pero interés no tengo
En engañarte, no puedo…
- Quizás aquel amor no es lo que era -.
Vacilaste…
En este tiempo ya no es aquello…
Soy sólo yo, es el nosotros,
Es el que fue, del que no queda…
Miré a mi alrededor…
Tan sólo el tinte azul
Engalanaba mis palabras…
En medio de la noche
El fiel claro de la luna iluminaba mi horizonte…
Te extrañaba, mas no era justo,
Aún lo extraño… Aún no es nada…
Pero tengo más que extrañar que tus ojos,
Los momentos que delinean mi silueta,
Los recuerdos que traza mi memoria…
Ahora, tú, descansa…
Ahora, sin mí, descansa…


- De Sensatez y Sentimientos -

(A. J. U. Melita)

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