Perseguiré...

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...el eco de tu perfume...

jueves, 22 de marzo de 2007

El dolor que hallé en mi alma



“El dolor que hallé en mi alma”

Cuánto dolor en mi sentir…
Cuánta impotencia es a mi voz…
Cuántos te han matado y te han herido…
Cuántos que tu sangre han bebido…
Que tus manos han besado…
Que tus versos han leído…
No los juzgo… No lo hago…
Y la espina que sangra mi alma
No es de angustia ni agonía,
Es de pena y quizás celo,
Es de amor y talvez llanto,
Por temida decepción.
Mas volverán con sus puñales
Manchados de placer,
De aquel placer que quema el alma,
De aquel placer que los mató…
Volverán porque no hay alma
Que quisiese ese dolor,
Volverán a que los cuides
Y les des un corazón
Que les quite esas miradas
De recelo y negación…
Tú lo harás siempre dispuesto,
Sin mirar su paso atrás…
El dolor que hallé en mi alma
Es de triste compasión
Por los cleros que han caído
En terrible perversión…
Mas los amo y he amado
Su familia a elección
Y el dolor que siento dentro
Es por su vida, es por amor…
Sólo queda que tus hijos
Perdonen su desazón.
Estos cleros que han caído,
Para algunos de los míos,
No merecen ni un Adiós…
Y lo he pensado… Y lo he sentido…
Son los menos indicados
A caer en ese error…
Y también son medio ajeno
Para burla y vejación
De quienes han reído
Al ver romper una canción…
Mas dulce Padre, yo te pido,
Les perdonen la razón
Y se limpien las heridas
De aquestos muertos asesinos
Que te han matado
Y que a tus hijos
Les han partido el corazón…


- Águila Blanca -

(A. J. U. Melita)

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